Kike Tormenta Kike Tormenta
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Discografía

El Reflejo

Release Date: 5 March, 2014
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Las Letras

A tus pies

Ya no estaré llorando cuando llegues,

creo que será en este mes,

como antes cantando,

me tendrás para lo que quieras tener.

 

Sin desanimar,

sin más decaer

el mundo girará a nuestros pies.

Sin yo derramar,

sin tú recoger,

sin marchitar, sólo florecer.

 

Allí estabas llorando

cuando llegué,

vi lo que tenía que ver.

Te estoy deseando tanto

que haré lo que crea que tenga que hacer.

Sin desayunar,

apenas comer.

El mundo girará a nuestros pies,

sin un “ya verás”,

sin un “luego haré”.

 

Que ahora estoy despertando a los sueños,

que no hay cementerio más grande

que ver cómo desvanecen,

cómo desvanecen.

 

No encuentro un mejor momento que éste

para hacértelo lento, tan lento, hasta el amanecer.

Ya no me estoy asfixiando,

en la cima del mundo respiro

y siento que mi pulso se está acelerando

de pensar que voy a conseguir

lo que llevo tanto tiempo deseando,

pongo un paso tras otro y que sea lo que tenga que ser.

 

Sé que me estoy arriesgando,

de la cima del mundo me tiro,

planeo como un loco, siento que me salgo,

pienso que por fin lo he conseguido;

que éste es mi momento, me estoy regalando.

Puse un paso tras otro y ya fue lo que tuvo que ser.

Puse un paso tras otro y ya ves lo que tienes que ver.

Puse un paso tras otro y así es como debe de ser.

Antes o después

Peter Pan volvió a nuestro país.

Murió por traición, crucificado.

¿Alguna oración?

¿Algún canto así?

Qué desolación, todos callados.

 

Campanilla no llora ya,

bajo la cruz desmayada,

maldito polvo de hadas ¡traedlo aquí!

 

Cuatro sacos nos quedaban

y ahora ya no queda nada,

Campanilla, ¿desde cuándo estas así?

Y un pergamino hallé,

lo firmaba Peter,

en el suelo estaba, pisoteado.

Lo desenrollé y empecé a leer,

mi rostro quedó petrificado.

 

La gran nada avanza hacia aquí,

Fantasía empezó a morir.

Mi piel empezó a envejecer,

mis ojos a entristecerse,

mi recuerdo incapaz de mantenerse en pie.

 

Ladronas de sonrisas,

de brillos de ojos,

quizás de la esperanza necesaria

para hacer de todas nuestras metas

nuestras puertas secretas

al universo eterno que nos vio nacer.

 

Incansables, indomables

a lomos de su viento, ahí van,

siempre juntos dormitando

allá entre la maleza.

 

Te oigo el corazón,

te escucho al respirar,

dime lo que ves

al tus ojos cerrar.

 

Es inminente,

todo apunta que es una destrucción total,

ya sabías que todo esto alguna vez podía pasar…

 

Te oigo el corazón,

te escucho al respirar,

dime lo que ves

al tus ojos cerrar.

 

Después no hay nada más, no hay tanto que perder.

Ayer

Ya es tarde para regresar,

el sol empieza a caer,

puede que a estas horas ya te estén buscando

o quizás aún no, no sé.

 

Analizas sensaciones,

procesando lo que hiciste ayer.

 

Es lo que siempre suelo hacer,

donde siempre solía estar,

puede que a estas horas

allí estén buscando,

nada allá van a encontrar.

 

Voy silbando tus canciones

imagino que me oyes.

 

Y acabo de encontrar

un estrechamiento

entre estas paredes,

y una puerta abierta hay al final,

una voz de adentro

me ayudó a entender que

es una guerra abierta

hasta el final,

sería un error retroceder.

Cuando estabas

Vimos cómo atrapaban el tiempo

en sus casas caracoles,

apreciaban tanto esos momentos

como yo a ellos y a ti.

 

Entendí al relámpago impaciente

y al trueno sus razones.

Sentí miedo la primera vez

que del cielo estrellas se desprendían.

 

Cuando estabas tú.

 

Y vi caer aquella sensación de “es demasiado tarde”

subió y bajó, y casi sin posar le dio la vuelta el aire,

y casi sin remar, casi sin despeinarse,

casi sin olvidar que es demasiado tarde.

 

Toqué tus cuerdas para hacerte temblar

y que el mundo temblase,

alcé mi vuelo para ver

si allí estabas tú…

 

Y di dos pasos hacia el frente

aunque su luz fuese a cegarme,

soñé contigo antes de ayer

que aún estabas tú…

Me atreveria

Me atrevería a decirte

si tan solo pudiera mirarte,

y así poder sonreírte

y que sonrieras como antes.

También querría contarte

cosas que están sucediendo,

desde que tú te marcharte

algo se está oscureciendo

y te busco en todas partes

y no entiendo no encontrarte,

la decepción va creciendo

y no sé si ya es bastante,

y no sé si dejar de hacerlo.

 

Y no me importaría nada.

Que si después de morir vuelvo a nacer

jamás me rendiría.

 

Quizás la culpa es mía, si es de alguien,

jugué con fuego y, claro, me quemé

pero a punto de notar tu voz,

estuve a punto de notar tu voz…

 

Tan nublado y solo me quedé

y mi castillo de arena tiré,

no llegaba nunca el agua aquí,

divertido fue destruirlo y sentir

derrumbado lo que edifiqué

con mis manos,

roto con mis pies,

vida mía, sé que eres así,

tú me elegiste, y yo te elegí.

 

Cuando llegue ahora, al final,

procuraré sonreír,

que aún me quedará lo más

complicado de decir.

 

Conseguiste consolar

ayudarme a ser feliz,

y aún me quedaba lo más

complicado de sentir.

 

Te debiste confiar de más

por tu forma de decir que sí

en aquel tenebroso lugar,

en ese momento

en ese momento así.

 

 

Solos en la inmensidad,

en ese momento

en ese momento así.

Solos en la inmensidad

más oscura que yo,

más oscura que yo vi.

 

Solos en la inmensidad,

en este momento así,

solos en la inmensidad

más oscura que yo vi,

no me cuenten el final

si me ven llorando allí.

El reflejo

Viene de tan lejos

y aun en la distancia

mantiene el reflejo

y el brillo en nuestras miradas.

 

Quizás sea algo lento

que acelere un poco, nada más,

mantenlo contento,

disimula si hace falta.

 

Tiene “ese algo” dentro,

se le nota en la mirada,

desde hace algún tiempo

siente una espina clavada.

 

Mi cueva es mi templo,

quiero ser sólo alma,

ser como es el viento,

volar con las águilas.

 

Vienen, lo presiento,

peces en el alma,

dame tus secretos,

tus palabras mágicas.

 

Quemo tu convento,

rompo tu alianza,

no quiero el respeto

si no dais la cara.

 

Hoy mis pesadillas

son mis aliadas.

Mantén el reflejo,

gira un poco nada más.

 

Y ese movimiento

me hipnotizó un poco, la verdad,

caigo tan adentro,

justo donde estáis ahora.

 

Allí no hay cemento,

ni barrotes.

No hay nadie a quien cantar,

no hay ni un solo insecto

que me venga a visitar.

 

Tiene “ese algo” dentro…

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